sábado, 13 de enero de 2018

Facebook VS YouTube campo de batalla: los vídeos musicales

La industria musical afronta desde hace años un dilema complejo, resumido por Gadi Oron, consejero delegado de la Confederación Internacional de Sociedades de Autores y Compositores: “La fuente más importante para consumir música online, los servicios de streaming de vídeo, pagan cantidades insignificantes a los creadores”. YouTube abarca el 46% del tiempo consumido en reproducir canciones bajo demanda en internet y apenas proporciona un dólar por usuario y año al sector, frente a los 20 de Spotify, según la Federación Internacional de la Industria Fonográfica.

Por su parte, el responsable de Música de YouTube indica que “los anuncios han dado más de mil millones de de dólares a la industria [en 2016]” en una reflexión de cinco puntos sobre la relación de la plataforma con el sector. En ese mismo escrito habla del importante papel de su empresa en conseguir que el consumo de música monetizado por la industria sea cada vez mayor, algo que había quedado plasmado también en un informe sobre el impacto de YouTube en la música (financiado por Google, eso sí) y publicado días después de las quejas del consejero delegado de Warner tras firmar un nuevo acuerdo.

YouTube abarca el 46% del tiempo consumido en reproducir canciones bajo demanda en internet y apenas proporciona un dólar por usuario y año al sector, frente a los 20 de Spotify, según la Federación Internacional de la Industria Fonográfica
Esta tormentosa relación de conveniencia y desencuentros podría cambiar a lo largo de los próximos meses con la entrada de un nuevo actor en escena: Facebook. La plataforma social más importante del mundo ha firmado sendos acuerdos con Universal y Sony que suponen resolver un problema y crear una oportunidad a la vez: evita tener que retirar todos los vídeos que los usuarios suban utilizando canciones del catálogo de esas multinacionales, con lo que eso significa a nivel legal y de gestión; y además marca el inicio de “una hoja de ruta estratégica que proporcionará nuevas experiencias online basadas en la música”, según el comunicado de Universal.

La nueva competencia para YouTube
Facebook se ha lanzado al vídeo como apuesta de crecimiento. Sus usuarios cada vez ven más contenidos de este tipo porque el algoritmo que determina lo que les aparece es convenientemente modificado para ello. El modelo comercial de este formato no está sujeto a los problemas de espacio para colocar publicidad de los que alertaba Facebook en 2016 y además escala ingresos con mayor facilidad, gracias a que si el contenido viaja fuera de la plataforma se lleva su publicidad con él.

Esta trayectoria lleva invariablemente a competir con YouTube por la atención preferente de los creadores de música. Los videoclips son básicos para explicar el éxito de la plataforma de Google, a donde los usuarios acuden mayoritariamente a buscarlos. Más del 40% de ellos ven al menos uno cada mes y además estos contenidos suponen entornos seguros y atractivos para los anunciantes. Los 10 vídeos más vistos de la historia de YouTube son precisamente musicales, y esa métrica de reproducciones también se ha convertido en un estándar para definir el éxito de una canción.

Todos esos videoclips son fruto del acuerdo de Google con las tres grandes discográficas (Universal, Warner y Sony) a partir de 2009, que supuso la creación de VEVO. Esa plataforma dispone de web propia, pero al final es a YouTube a donde acude una amplia mayoría de usuarios a consumir esos contenidos, de forma que ambas partes colaboran y compiten a la vez. Google entrega a las multinacionales el 55% de los ingresos publicitarios que generan esos contenidos, ante la queja histórica del sector por considerarlo insuficiente.

Buscar vs encontrar música

La competencia que Facebook pueda suponer para YouTube parte de la base de un funcionamiento totalmente distinto. Si la plataforma de Google es un lugar natural para muchos usuarios al que ir a buscar un vídeo, la de Zuckerberg se ha convertido en el gran entorno en el que encontrarlos sin haber expresado deseo alguno de verlos.

El control de Facebook sobre lo que lo que más de 2.000 millones de usuarios ven al iniciar sesión en la plataforma puede hacer bascular el consumo hasta ofrecer cifras espectaculares de visionados de vídeo, si bien su concepto de ‘reproducción’ no coincide con el de YouTube y eso introduce dificultades a la hora de compararlas.

Para Facebook un vídeo ha sido reproducido si al menos ha estado en marcha tres segundos, que muchas veces es el tiempo que alguien tarda en navegar entre los diferentes contenidos que le presenta la plataforma. Los vídeos se activan automáticamente y con sonido sin que el usuario haga nada y, si al menos están tres segundos en pantalla, suman como una reproducción. Es decir, hablamos de una mayoría de visualizaciones no buscadas ni iniciadas por el usuario, y vagamente atendidas.

Sin embargo, YouTube no cuenta una reproducción hasta que no hay al menos 30 segundos de visionado. Su apuesta por un consumo no dudoso de los vídeos también se sustancia en que desde hace años su algoritmo ordena los contenidos en una búsqueda en función del número de minutos que se consuman de promedio respecto a su duración total.

Estas disparidad de criterios tiene consecuencias clave para la planificación publicitaria, así como en los formatos y la duración de los anuncios. Por eso Facebook decidió acogerse a la auditoría independiente del Media Rating Council para evitar sospechas sobre sus métricas (entidad independiente de medición en EEUU) de cara a los anunciantes y garantizar que se vean los anuncios que sirve, una de las mayores preocupaciones del sector a lo largo de los últimos tiempos. YouTube ya había tomado esa decisión unos meses antes.

Una oferta que la música no puede rechazar
Ya en septiembre de 2017 Bloomberg adelantó que Facebook negociaba el pago de cientos de millones de dólares a la industria discográfica para que sus usuarios pudieran utilizar sus canciones en los vídeos que suben. Ya solo le queda cerrar un trato al respecto con Warner.

Llegar a un punto de encuentro resulta inevitable para evitar conflictos legales sobre derechos que no interesan a ninguna de las partes, y que sobre todo suponen dedicar demasiados recursos a vigilar la actividad de cientos de millones de usuarios ajenos a esos problemas. Facebook ya ha tenido que desarrollar su propio sistema de reconocimiento de derechos musicales para evitar pleitos, hecho a imagen y semejanza del que desde hace años funciona en YouTube.

Facebook ya ha tenido que desarrollar su propio sistema de reconocimiento de derechos musicales para evitar pleitos, hecho a imagen y semejanza del que desde hace años funciona en YouTube.
Gracias a este desarrollo, denominado Content ID, la plataforma de Google permite que los propietarios de derechos de autor los gestionen de forma que puedan decidir sobre el uso de sus obras por parte de terceros. En el caso de la música, las discográficas pueden obtener ingresos de la explotación de vídeos en los que los usuarios han incluido una canción de su catálogo para sus contenidos caseros, lo que supone ampliar el número de espacios monetizables mucho más allá de los propios vídeos oficiales de los artistas.

Facebook ha seguido el mismo modelo en su Rights Manager, también en lo relativo a las condiciones que ofrece a los tenedores de derechos. De esta forma, si el propietario decide permitir que un tercero utilice su contenido recibirá el 55% de lo que produzcan los anuncios asociados.

¿Qué emiten hoy en Facebook?

El acuerdo con discográficas permitirá además a Facebook incorporar la música a su servicio Watch. Se trata de una apuesta por el vídeo original que ya fue adelantada por Zuckerberg en la primera presentación de resultados de 2017, en la que habló del vídeo como ‘megatendencia’ y aseguró que sería el formato que iría por delante en todo el ecosistema de aplicaciones de la compañía (Instagram, WhatsApp, Messenger, Oculus).

Esa inversión en contenido original multimedia tuvo primero como socios a varios medios, a los que la plataforma pagaba para que hicieran directos y vídeos cerrados. Ese programa ha durado en torno a un año y ha servido para acostumbrar a muchos usuarios a esos formatos. Su cierre coincide en el tiempo con los tratos con las multinacionales de la música y el lanzamiento de Watch, que por ejemplo cuenta con contenidos exclusivos de lucha libre.

La apuesta de Facebook también incluye desplazar a YouTube como el primer lugar en el que los creadores piensen a la hora de colocar su contenido en internet. De ahí el lanzamiento de una ‘app’ específica para ellos, así como la creación de un banco de canciones y sonidos que puedan usar libremente para completar sus contenidos. Esto último ya lo había incorporado YouTube hace años.

La apuesta de Facebook también incluye desplazar a YouTube como el primer lugar en el que los creadores piensen a la hora de colocar su contenido en internet
Con este plan, la plataforma de Zuckerberg aspira a acoger el nacimiento de la próxima generación de ‘youtubers’, los creadores que resultan más atractivos para el público joven que las marcas demandan. Y mientras tanto tienta con mejores condiciones a algunos de los actuales.

El punto de inflexión de 2018

El año que acabamos de estrenar trae además otras novedades que pueden influir de forma decisiva en el negocio de la música, al margen de la evolución de la relación de Facebook con el sector:

YouTube estrenará un servicio de suscripción musical. Nace de la fusión entre Google Play Music y YouTube Red y Bloomberg sitúa su estreno en torno a marzo. Lyor Cohen, el responsable de Música de la plataforma, asegura que con este producto YouTube tendrá un modelo de “doble motor” para ayudar a la industria, explotando a la vez anuncios en reproducción y suscripción pagada.

Spotify probablemente saldrá a bolsa. Muchos analistas calculan que Spotify se lanzará al mercado, pero la propia empresa parece descartar hacerlo de la forma tradicional. Eso supone evitar altos costes con bancos de inversión pero también posibles altibajos más pronunciados en las primeras semanas en bolsa. Esta plataforma tiene más de 140 millones de usuarios y 70 de ellos pagan por escuchar música sin anuncios y restricciones.

Amazon extiende su servicio de suscripción musical. La estrategia de la empresa de Bezos pasa por seguir reforzando la suscripción a Prime para alimentar desde ahí su oferta multimedia creciente y el negocio asociado a ella. Y también también vertebra su negocio musical en torno a su altavoz inteligente Echo, nuevo campo de batalla con YouTube. En julio de 2017 tenía en torno a 16 millones de usuarios que pagan por música.

Fotos | iStock, Pixabay

FUENTE:https://www.xataka.com/streaming/facebook-contra-youtube-en-un-nuevo-y-lucrativo-campo-de-batalla-los-videos-musicales

lunes, 1 de enero de 2018

Lo mejor de lo mejor hackers en Corea del Sur

"Lo mejor de lo mejor": la escuela de hackers en Corea del Sur para repeler los ciberataques del régimen de Kim Jong-un

Este programa gubernamental permite a jóvenes surcoreanos aprender de expertos de la industria y desarrollar habilidades informáticas de élite



Un hacker durante una competencia internacional de ciberseguridad en Tokio en enero de 2017 (Tomohiro Ohsumi/Getty Images)




Además de los misiles, hay una arma menos visible con la que el régimen de Kim Jong-un amenaza a Corea del Sur: los ataques informáticos.

Para defenderse, Seúl desarrolló un programa para entrenar a la próxima generación de hackers para que sean capaces de defender el país de los ciberataques de Pyongyang.

El programa se llama "Best of the Best" ("Lo mejor de lo mejor") y fue lanzado en 2010, cuando Corea del Norte dejó de atacar a las instituciones gubernamentales y comenzó a atacar a las entidades privadas.
Aunque el verdadero punto de quiebre fue en 2013, cuando las redes de tres cadenas de televisión y dos bancos fueron atacadas durante varias horas, alertando a las autoridades. En ese momento Seúl se convenció de la necesidad de contar con un cuerpo de élite para responder a los ataques. La seguridad informática es un tema muy sensible en un país que cuenta con la mayor tasa de penetración de internet y de smartphones en el  mundo.
"Hay miles de ciberataques en Corea del Sur todos los días, y la mayoría ni siquiera salen en las noticias", dijo  Kim Jin-seok, la directora del programa, al diario británico The Guardian"La seguridad de la información es la base del desarrollo económico".
Kim Jong-Un lidera un régimen que desarrolla armas nucleares y ataca a sus vecinos del sur mediante ejércitos informáticos (KCNA/via REUTERS)
Los estudiantes del programa "Best of the Best" son entrenados para competir con hackers entrenados en programas similares en el Norte, donde el entrenamiento comienza en la primaria y continúa hasta la universidad. 
"Lo mejor de lo mejor" les permite aprender de expertos de la industria y desarrollar habilidades informáticas de élite. El certificado de graduación además es valorado como un plus en el momento de conseguir empleo.
"Me enseñaron un abanico de habilidades, y como usarlas de manera ética", dijo a The Guardian Min Sae-ah, una graduada de las escuela de 26 años.

Aunque en la escuela no se habla explícitamente de la amenaza de Corea del Norte, el tema está presente en el trasfondo. La prudencia de las autoridades se debe a que es difícil establecer con certeza que los hackers norcoreanos están detrás de los ataques, ya que la mayoría son lanzados desde computadoras ubicadas en China.
Pero lo cierto es que, al igual de lo que ocurre con sus capacidades balísticas, también en el campo de la informática Pyongyang está mostrando avances preocupantes.
En marzo de 2016 hackers norcoreanos robaron 81 millones de dólares del banco central de Bangladesh. También se cree que están detrás del virus Wanna Cry que afectó a cientos de millones de computadoras en todo el mundo.

fuente: https://www.infobae.com/

¿Facebook abusa de tus datos?

La Oficina de Competencia en Alemania acusa a Facebook de abusar de sus usuarios al recolectar datos para saber cómo navegan en los sitios web de terceros.


La Oficina de Competencia en Alemania acusa a Facebook de abusar de sus usuarios al recolectar datos para saber cómo navegan en los sitios web de terceros.

Asimismo, la Oficina Federal de Carteles declaró que en una investigación a Facebook llegó a la conclusión de que la empresa tiene una posición dominante entre las redes sociales alemanas.

Pero la sentencia más determinante es que Facebook “actúa abusivamente” al permitir que la gente use su red social solo si acepta la recolección de toda clase de datos de usuario de sitios de terceros y subsidiarias como WhatsApp o Instagram.
Cabe señalar que la creación de reseñas de los usuarios y su venta a las agencias publicitarias es un pilar central del modelo de negocio de Facebook.

Como respuesta, la red social de Mark Zuckerberg rechazó el informe preliminar de la oficina antimonopolios.

Al respecto, Yvonne Cunnane, jefa de protección de datos de Facebook Irlanda, encargada de supervisar todas las operaciones en Europa, afirmó que "aunque Facebook es popular en Alemania, no somos dominantes”.

“Una empresa dominante puede ignorar impunemente a los clientes insatisfechos. Pero nosotros tenemos que responder constantemente a lo que quiere la gente y adaptar nuestros servicios”, agregó la portavoz.

Cunnane aseveró que Facebook toma muy en serio la protección de datos, y que en los próximos meses introducirá controles nuevos y enseñará a los usuarios la mejor manera de proteger sus datos.

Sobre la acusación alemana, la oficina antimonopolios dijo que su decisión final se conocerá a mediados del 2018.


fuente:   https://www.entrepreneur.com/article/306635